fillos@simil.com| Re: Colorin colorado..... |
Enviada por ex-vazquez
(208.63.198.211) o 30 de Xaneiro de 2002 ás 11:28:59:
En contestación a: Colorin colorado..... enviada por Xosé Enrique Vazquez Villarino o 29 de Xaneiro de 2002 ás 07:22:43:
O sea que Songo se apellidaba Vazquez - VILARIÑO? Que alivio en realidad puedo parar el papeleo de mi cambio de apellido ya que la parte Vazquez no es el culpable de tus achaques y falta de cordura.. Que quede claro, que no habia regresedo a leer esta aberracion de "taboleiro" por mucho tiempo, si no hubiese sido por un amigo del taboleiro que me paso por e-mail la transcripcion de este mnesaje.. Le agradeceré eternamente, ya que puedo detener un tramite burocratico t volverle hablar a mi padre, aunque al hijo de Puta abuelo mio que se fue a Argentina nunca se lo perdonare.. Manuel ex-vazquez PERO NO VILARIÑO ... : Songo tenia tres hermanitos, Borondongo, Bernabé y Cuchilanga. : Songo conocía muy bien el reglamento, sabia que el juego consiste en pasarla un rato a todos, sin que esté prohibido lucirse cuando le toca el turno, pero dejando que todos jueguen un poquito. : Songo, además, declamaba todos los domingos en la iglesia, Biblia en mano, sobre las premisas del Evangelio, y leía, leía siempre como en el sermón de la montaña, Jesús enseñaba que el que tiene dos camisas debe dar una a su hermano, igual que el que tenía un pan, debía compartirlo con su prójimo. : Pero a Songo, le parecía que al Evangelio le faltaban explicaciones sobre como, cuando y a quien pasarle un rato la pelota, el pan y la camisa. : Lo más desconcertaba a Songo, era que el Evangelio, no preveía intereses, ni lucro, ni recompensa terrenal alguna y que el propósito ulterior del mandamiento parecía ser simplemente, el equilibrio de justicia administrado por los más poderosos a favor de los más débiles. : No era tan difícil de entender, al fin de cuentas, Songo lo había experimentado en su propia familia, donde los grandes no empleaban su fortaleza y madurez para su propia satisfación sino para servir y asistir a los más pequeños, (casi, casi, intuía, que ese era el secreto de la supervivencia de la raza humana) que asiste y sostiene a los débiles hasta que se constituyen en autosuficientes. : Pero Songo, sentía en su interior un bichito oscuro. Empezó a pavonearse ante los espejos con todas sus camisas, una por una, que después guardaba celosamente. Trataba de comer todo el pan que podía, en hamburguesas, hot-dogs,pasteles,galletas....pero era imposible comerlo todo, y al fin, se ponía duro, y había que tirarlo. : La pelota, la conservaba bien engrasadita, debajo de la cama, y cuando la llevaba para jugar con sus hermanitos, era asignando a cada uno el puesto que se le antojaba, y aplicando el reglamento y el silbato a su gusto. : Empezó a volverse paranóico, dormía atento a la pelota bajo la cama, vigilando su enorme pila de camisas planchadas, y asegurándose de comer todo el pan posible para reducir al minimo la cantidad que había que tirar por endurecimiento. : Empezó a golpear a sus hermanos a la primera queja sobre su inconducta, y fomentó con una sonrisa, las divisiones entre ellos, producto de sus privaciones y su descontento. : Menospreció ostensiblemente la educación, la moral y la piel de sus hermanos, obligándoles a pagarle con sobrado interes, cada minimo favor que les cambiaba por su parcialidad contra los otros hermanos. : Alentó la ignorancia y la pobreza de todos y se alió (siempre con ventaja) con todos los vecinos fuertes, aún en perjuicio de su propia familia, arrebatándoles, su parte de la herencia, su territorio y su tiempo. : Tal vez, un poco por todo esto y muchas otras actitudes de Songo, a ninguno de sus hermanos le asombró descubrir que, en realidad, Songo no era hijo de la madre de todos...... sino un advenedizo, cruel y caprichoso hijo de puta. :
Gracias por aclararmelo..
: Si alguno de sus hermanos, tenía una jugada independiente y lucída, anulaba el tanto y si cundia el abucheo, se retiraba del juego visiblemente ofendido (llevándose la pelota, por supuesto)